Los participantes en la Convivencia Ambiental hacen una caminata guiada en julio de 2026. Foto por Catalina de Onís.
Esta publicación de “Gen Z Journal” se centra en la organización liderada por jóvenes —estudiantes de secundaria y universitarios—en Salinas, Puerto Rico. Los contribuyentes a este ensayo incluyen a Abdiel Colón Maldonado, Adriana Layz Ledée, Ángel Martínez Díaz, Jerrimar Ortiz, Roberto Y. Ortiz Cruz, Grace Marie Ramos Rodríguez, Evolet Santiago Día, Edwin Gabriel Torres Martínez y Edwin Lemuel Torres Martínez. Expreso mi gratitud a todos los coautores de este ensayo, a los jóvenes líderes y a sus mentores en Diálogo—incluidos Karlai Acevedo Sánchez, Víctor Alvarado Guzmán, José Luis (Chema) Baerga Aguirre, Lourdes Ramos Guzmán, Yaminette Rodríguez Sierra y Ruth Santiago. Gracias a la licenciada Santiago por revisar y formular comentarios sobre el primer borrador de este ensayo.
Durante 30 años, el Comité Diálogo Ambiental (o “Diálogo”, para abreviar) ha luchado contra el envenenamiento y la agresión tóxica que sufren los residentes locales de Salinas y Guayama, en el sureste de Puerto Rico. Las comunidades de la zona costera han sido explotadas durante siglos por industrias como la del azúcar, la ingeniería genética (transgénicos) y los combustibles fósiles, todas ellas provenientes de Estados Unidos. Si bien todo Puerto Rico puede considerarse una zona de sacrificio, áreas como el sureste soportan cargas desproporcionadas y se enfrentan a diario al racismo ambiental. Al mismo tiempo, los miembros de la comunidad están construyendo alternativas sólidas frente al extractivismo y el colonialismo energético. De hecho, los residentes locales son guías indispensables en la co-creación de un presente y un futuro comunitarios y autodeterminados; y muchos de ellos son jóvenes.
A lo largo de los años, Diálogo ha participado en varios proyectos comunitarios de energía solar en techos. Estas iniciativas pueden generar empleos locales para los residentes y crear espacios donde jóvenes y personas de todas las edades aprendan a implementar y mantener tecnología solar, adaptándola a las necesidades específicas de la comunidad. Cabe destacar que muchos proyectos impuestos por gobiernos y empresas incluyen la “actualización” de infraestructura de combustibles fósiles —fomentando así la dependencia de una infraestructura sumamente precaria y letal—, al tiempo que construyen enormes “fincas” solares que a menudo ocupan tierras agrícolas de primera calidad, destruyen hábitats de especies protegidas y áreas ecológicas de gran valor, provocan inundaciones e impiden que las comunidades locales co-creen su propio presente y futuro energético, basado en la justicia y la autodeterminación. Muchos miembros de la comunidad demuestran con el ejemplo que los proyectos de energía solar distribuida en techos son una solución real para abordar graves injusticias climáticas y energéticas. La generación de energía in situ evita las vulnerabilidades inherentes a los frágiles sistemas de transmisión y distribución a larga distancia, los cuales han demostrado ser poco fiables y —como ocurrió durante el huracán María en septiembre de 2017—letales.
Además de la energía solar en techos, Diálogo lleva a cabo varios proyectos interconectados centrados en la juventud local:
- Un proyecto de digitalización que preserva, organiza y documenta las luchas por la justicia ambiental, climática y energética en el sureste de Puerto Rico durante los últimos 30 años. Estos documentos incluyen la resistencia contra la carbonera, propiedad de AES en Guayama.
- Diálogo adquirió recientemente varias cuerdas de terreno en Salinas para practicar relaciones ecológicas sostenibles. Este terreno formaba parte anteriormente de los extensos campos de caña de azúcar de la zona. Hoy en día, miembros jóvenes trabajan junto a sus mentores para restaurar la tierra. Asimismo, están creando un archivo que documenta la flora y fauna del lugar. Hasta la fecha, los custodios de este terreno han identificado cuatro especies de aves endémicas y múltiples otras especies.
- Cada año, Diálogo organiza un programa de talleres y servicio comunitario de gran acogida para jóvenes de la localidad llamado Convivencia Ambiental. El nombre del encuentro se inspira en el verbo “convivir”. En esta vigésima edición, la Convivencia fomentó el aprecio y la acción para cuidar la hermosa biodiversidad, así como a los vecinos humanos y no humanos de la región de la Bahía de Jobos. Estas jornadas promovieron la concienciación sobre la justicia ambiental, climática y energética, centrándose en la calidad del aire y cuestiones afines. Los organizadores crearon el lema: “Vientos de cambio que respiramos en comunidad“. Líderes jóvenes guiaron el campamento y demostraron la colaboración intergeneracional mediante el intercambio de conocimientos, aspiraciones y vías prácticas para construir un mundo más justo. Las actividades incluyeron una presentación sobre Diálogo y la Convivencia a cargo de Víctor Alvarado Guzmán; talleres de diseño de banderines, chiringas, fotografía y elaboración de bálsamo labial de sábila y aceite de coco; baile de bomba; pintura de murales; aprendizaje a través de diversas charlas impartidas por profesores, activistas y líderes comunitarios—incluyendo temas sobre la contaminación del aire y del agua; visitas al terreno gestionado por los jóvenes locales (mencionado anteriormente), que contó con la presencia de dos miembros de una clínica veterinaria para enseñar pautas sobre el buen trato a los perros; viajes en pequeñas embarcaciones conducidas por pescadores locales hasta Cayo Caribe y caminatas por la zona, recolectando elementos naturales para crear una obra de arte con cianotipia; y el cultivo de vetiver, una planta de raíces profundas que ayuda a minimizar la erosión y a absorber toxinas. ¡No se pierda el video con los momentos más destacados del encuentro de este año!

En una tarde luminosa y soleada, los participantes cultivan vetiver para minimizar la erosión en la zona. Foto por Catalina de Onís.
Como responsable de comunicaciones de JTA y colaboradora de larga trayectoria de Diálogo, para mí ha sido un honor trabajar con estos jóvenes—brillantes, visionarios y profundamente comprometidos—y aprender de ellos. A continuación, varios de los jóvenes participantes comparten sus reflexiones:
¿Por qué decidiste involucrarte en los proyectos de Diálogo?
“Toda mi vida me sentí impotente ante las situaciones que amenazan el bienestar de mi comunidad. Entre desastres naturales y desengaños políticos, es natural perder la fe en que nuestra situación pueda mejorar. Me uní a Diálogo Ambiental para aportar mi granito de arena en la lucha por nuestra isla. Para mí, Diálogo es esperanza en un momento crítico en nuestra historia. Me siento agradecida de poder formar parte de un grupo tan comprometido con apoyar, amplificar y empoderar a nuestras comunidades sureñas, que tantas veces son olvidadas.” -Adriana Layz Ledée
“Inicialmente, me involucré como participante de la Convivencia Ambiental a los 12 años en el 2017. Participando a través de distintas Convivencias fui creando mayor conciencia y aprendiendo sobre las distintas problemáticas ambientales que existen en mi pueblo. Muchas de las cuales afectan directamente a mi familia y a mi.
“Con el paso de los años, fui conociendo aún más sobre la crisis climática y viviendo sus efectos de primera mano, como huracanes, sequías, fuegos forestales y el calor extremo. Estos eventos me hicieron desarrollar un sentido de responsabilidad por hacer algo por mi gente y no sabía exactamente cómo hacerlo. Por eso decidí involucrarme y entrar más de lleno a los proyectos e iniciativas de Diálogo. Así logrando trabajar directamente con las soluciones y remedios para las problemáticas ambientales que afectan directamente a mi pueblo.” -Abdiel Colón Maldonado
“Para tener experiencia laboral y porque me parecen buenas sus metas y acciones.” -Evolet Santiago Díaz
“Decidí involucrarme en Diálogo principalmente porque Lourdes [Ramos Guzmán] me involucró en DIGI. De ahí en adelante me involucré por lo que representa la organización y sus luchas y esa es mi razón por la que decidí quedarme en Diálogo.” -Edwin Lemuel Torres Martínez

Los miembros de un proyecto de digitalización de base (“DIGI”) celebran su último día juntos, en agosto de 2026, tras un verano de arduo trabajo. Foto por Yaminette Rodriguez Sierra.
“Me uní a Diálogo ya que uno de los colaboradores es una persona que me conoce y me dijo que fuera a uno de los tantos programas que tienen. Ahí fui conociendo al equipo y viendo de qué trataba su lucha. Fui viendo cómo todo aquello por lo que luchaba Diálogo eran cosas que me afectaban directamente e indirectamente y me fui uniendo a este hermoso equipo.” -Edwin Gabriel Torres Martínez
“Decidí involucrarme en los proyectos de Diálogo Ambiental porque siempre me ha interesado aprender más sobre cómo podemos cuidar y proteger el medio ambiente. Durante la Convivencia Ambiental de 2025 aprendí mucho sobre este tema y tuve la oportunidad de conocer más de cerca las luchas que llevan a cabo diferentes comunidades para defender y proteger su entorno. Aunque este año no pude participar en la convivencia, tuve la oportunidad de asistir a DIGI por segunda vez, donde continué digitalizando archivos relacionados con la historia de las luchas de Diálogo Ambiental. Esta experiencia me permitió seguir aprendiendo y aportar de una manera diferente.
“[R]ecomendaría a otros jóvenes participar en la próxima Convivencia Ambiental en 2027. Pienso que sería una gran oportunidad para aprender más sobre el cuidado del medio ambiente, conocer las experiencias de diferentes comunidades y entender que nosotros también podemos hacer una diferencia. Si más jóvenes se interesan y se unen a este tipo de iniciativas, podremos trabajar juntos para proteger nuestro entorno y construir un mejor futuro para todos.” -Roberto Y. Ortiz Cruz
¿Cuáles han sido algunos de los momentos más impactantes para ti y por qué?
“Para mí fue una experiencia muy grata y enriquecedora. Lo que más me impactó fue conocer de cerca el esfuerzo y el compromiso que tiene Diálogo para proteger nuestro ambiente y crear conciencia en la comunidad sobre las injusticias ambientales que afectan a nuestro pueblo de Salinas. También fue muy inspirador ver el interés y el entusiasmo de los participantes por aprender y contribuir al cuidado del ambiente. Me llevo nuevos conocimientos y el compromiso de seguir apoyando iniciativas que beneficien a nuestra comunidad.” -Grace Marie Ramos Rodríguez
¿Qué te encanta y/o aprecias del lugar donde vives?
“Como colaborador del Comité Diálogo Ambiental y residente del barrio Jobos en Guayama, comunidad localizada en el sureste de Puerto Rico, mi participación en los proyectos y actividades realizadas ha hecho fructífera el aprendizaje sobre las particularidades de mi región del sureste costanero de Puerto Rico, especialmente, en cuanto a su ecosistema.
“Las especies de flora y fauna y, por tanto, el paisaje que los mismos crean surgen de un ecosistema rico y único. Generan un panorama irreemplazable; no se encuentran en ninguna otra parte de Puerto Rico ni del mundo. Conocer lo ajeno en otras vistas de nuestro planeta me ha hecho más curioso, atento y agradecido de mi patrimonio, por lo que deseo continuar indagando en su protección, conservación y mejorar el ambiente.” -Ángel Martínez Díaz

Este taller de fotografía —concebido como un importante proceso de documentación para hacer frente a la injusticia ambiental, climática y energética— fue uno de los varios que se llevaron a cabo durante el campamento. Foto por Catalina de Onís.
¿Qué te gustaría compartir con otros jóvenes sobre la importancia del trabajo comunitario y el papel clave de la juventud de promover y comunicar la justicia ambiental, climática y energética?
“Como jóvenes, es crucial que nos involucremos y luchemos por nuestro futuro y el de nuestras comunidades. Existir es un acto político. Considero imperativo que más jóvenes participen en el trabajo comunitario, ya que la justicia ambiental, climática y energética nos afecta a todos. El cambio real comienza a nivel comunitario y nosotros —como jóvenes— tenemos la capacidad de unir a las personas, plantear cuestiones difíciles y animar a otros a participar. Nuestra generación vivirá con las consecuencias de las decisiones que se tomen hoy; por ello, es esencial no solo formar parte de las conversaciones, sino también ayudar a liderarlas.” -Jerrimar Ortiz
